Per Noelia...
Sentada y delicada, de frío tiritaba; tez pálida y blanca, de mejillas ruborizadas.
Sentada y delicada, no sabía lo que le esperaba.
Fue cuando el subterráneo paró en la décima estación, para entonces no se percató de la ocasión, de lo que estaba por suceder, algo suponía saber.
Morena de cabellos largos, junto con su desfachatez entraron, junto a la pelirroja ruborizada se sentaron.
Sacó a la luz una margarita, una perfecta y muy bonita, de la delicada y fría mujer, flor favorita.
Fue entregada de mano en mano, las cuales rozaron, las cuales se conocieron y calor se dieron.
Miradas cruzadas, sonrisas mal figuradas. Ninguna palabra emitían, de sus bocas nada salía.
La morena se levantó y como el viento se esfumó. Sentada y delicada, mientras que de frío tiritaba, solitaria y rojiza quedó.
Con el transcurso de los días, viajar en el subterráneo se volvió rutina. Sentada y delicada esperaba que al parar en alguna estación, el alma morena entrara.
Al terminar su recorrido cuando nada había ocurrido, su cara de desilusión provocaba triste canción.
Y asi estuvo durante un tiempo, pero de la puerta solo entraba viento. La gente salía y entraba, mientras que la margarita se marchitaba.
Sentada y delicada, con esperanza esperaba. Pero alma morena nunca más entró.
Sentada y delicada, con la margarita marchita, solitaria y rojiza, en el subterráneo falleció.