sábado, 28 de junio de 2014

No te preocupes.

Vení, vení que te voy a hacer vivir un infierno. Pasá por acá, ponete cómodo. Sí, cómodo vas a estar, porque voy a actuar como nadie. Vas a vivir en un mundo de apariencias del que no vas a querer salir, porque voy a hacer que te desprendas de la realidad un rato, para después hincarte ahí, en los afectos, en donde más te duele, y sin anestesia previa. 
Te va a encantar estar conmigo. Voy a hacer que te encuentres a vos mismo, que empieces a quererte, te voy a halagar como nadie. Voy a resaltar tus cualidades y hasta te van a gustar tus defectos. Te voy a decir que sos como ninguno. Te voy a complacer en todo sentido. Me voy a desvivir para que sientas placer. Vas a tener los mejores orgasmos; esos que te encantan, los auditivos y los visuales. Te voy a cantar siempre. Voy a hacer que sueñes conmigo. Te voy a hacer sentir deseado, querido, el único en el mundo y en mi lista. El único que quiero. Lo único que necesito. 
Todo eso, para después, con una simple frase, destruirte. Destruir tus emociones. Dejarte seco. Dejarte sin ganas de sentir. Sin encontrarle el sentido a nada. Hacer que tengas que volver a tus anteriores andanzas. Hacer que pierdas la dignidad por ahí, y que no te importe. Te voy a llenar tanto la cabeza con cosas buenas para después dejar de mostrarte reciprocidad en el cariño por un ratito, y te des cuenta de que es todo una mierda. Te voy a dejar revolucionado para mal. 
Porque si bien desde antes ya eras un infeliz, ahora voy a hacer que te sientas infeliz, después de haberte hecho la persona más feliz del mundo.

Nada de eso alguna vez te dije, o te hice.
Vos tampoco me lo dijiste, con la diferencia que lo hiciste. Me revolucionaste. Cambiaste mi estado, mi paradigma. Disipaste mi forma de vivir.
Hubiera preferido que me dijeras todo lo que tenías pensado hacer conmigo.

domingo, 8 de junio de 2014

Ahora

Estoy secándome y quiero oír el silencio, 
memorizando todas mis miserias.
Extrañas consecuencias que derivaron de salvajes impulsos,
y no me arrepiento de ninguna de ellas.

Estoy viviendo mi futuro en el hoy del ayer,
¿Para qué mirar el reloj?

Mariposas, veinticuatro horas de vida.
Almas, toda una eternidad.
Lo mágico de las mariposas es que recordamos que viven un día,
lo mágico de nosotros es que nadie nos va a recordar.

Estoy viviendo mi futuro en el hoy del ayer,
¿Para qué mirar el reloj?

Boomerang

Ensucio, y después lo limpio.
Fumo, y dejo de fumar.
Me afirmo, y me refuto.

Miro, veo y observo.
Son tres cosas diferentes,
que me hacen mal a la mente.

Y no hay nadie que me pueda ayudar,
y ésta vez hablo en serio, estoy al límite.
De todos modos, nadie se ofrecerá,
prefieren morir que ser víctima de ésta locura
de ésta locura
de ésta locura
de ésta locura
de ésta locura.

Tiemblo, se que venceré.
Los que caminamos solos alguna vez,
no tenemos miedo.

Sudo el sudor de ésta fiebre.
Una fiebre fría que
me empuja hacia el más allá.

Y no hay nadie que me pueda ayudar,
y ésta vez hablo en serio, estoy al límite.
De todos modos, nadie se ofrecerá,
prefieren morir que ser víctima de ésta locura
de ésta locura
de ésta locura
de ésta locura
de ésta locura.

¿Alguna vez pensaste, que pediría tu mano
para agarrarla fuerte y no soltarla nunca más?

¿Alguna vez creíste que sería fácil sobrepasar la destrucción?,
la destrucción sentimental apuntada a tu corazón.

¿Alguna vez fuiste capaz de generarla?
Dejame advertirte que volverá, y será víctima de tu locura
tu locura
tu locura
tu locura
tu locura.

Ritual

Me declaro culpable de lo que te pueda llegar a pasar,
aunque te va a doler, te va a gustar.
Vas a terminar pidiéndome más.

Lo sé, mi cabeza no está en su lugar,
mis ojos desubicadamente te ven.
No aguantan más; te quieren poseer.

Te vas a quemar, te consumirás.
En mis labios húmedos de tu sequía. 

Y mirá que te esperé tanto tiempo,
tanto te busqué hasta que te encontré.
Moví cielo y tierra por vos.

No podía vivir mi vida tranquila, 
necesitaba de tu pureza en mí.
Necesitaba de tu fuerza.

Te vas a quemar, te consumirás. 
En mis labios húmedos de tu sequía.
Te vas a quemar, te consumirás.
Y luego te dejaré ir pero nos volveremos a encontrar.

Te vas a quemar, te consumirás.
En mis labios húmedos de tu sequía.
Te vas a quemar, te consumirás.
Y luego te dejaré ir pero nos volveremos a encontrar.
Tal vez en otra vida.


miércoles, 4 de junio de 2014

Sol para él.

Hay algo en la forma en que habla, sus palabras nunca se acaban. Tan solo si le pudiera preguntar al sol cómo no poder olvidarlas. 
Él parece no ser de verdad. Él no tiene pasado. El sol lo vio pasar y no me lo ha contado.
Luz en tus ojos. Pensar en tener que pensar. Oscuridad en medio de tanto sol.
Ríos de oro cruzando mi mente y no puedo dejar de pensarlo. Inconfundible conciencia de ser, lo miro y me pierdo en su alma.