Una noche fría de verano,
bajo el cielo liso oscurecido
me encontraba yo cantando
esquivando cualquier emoción.
Desfachatada y prolija,
meciéndome en la hamaca paraguaya,
leyendo desgracias ajenas
creí que encontré al amor.
Bastante grande e infantil,
decidido e inseguro.
Me tentaba desde lejos
y yo volví a caer.
Nos cruzamos palabras
queriendo cruzar alientos.
Sin pensar nos entregamos.
Y pensar que lo volvería a hacer.
Dije 10 años no son nada,
el trataba de auto convencerse.
El temor nos atrapaba
pero el deseo era mas fuerte.
Èl me hablò tìmidamente
y yo extrovertido lo volvì.
Cuando no yo elocuente,
él lo permitía asi.
Encontré compatibilidad
entre comunes diferentes,
tanto que nos separaba,
tanto que desperdicié.
Y ahora ya se fue,
y yo en la hamaca paraguaya
rezándole a las estrellas
por tenerlo a mis pies otra vez.
Ni de fotos calientes se trataba,
ni de sexo, ni diversión.
La fantasía me tenia loca,
10 años más grande era mi amor.
Dije 10 años no son nada,
el trataba de auto convencerse.
El temor nos atrapaba
pero el deseo era mas fuerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario