¿Ves como flota mi globo que va a Canadá?
Ahí va, corrompiendo al viento.
Lo ves campante, a mi globo que va a Canadá,
se lleva algo. Es algo que añoro.
Sólo él y yo sabemos
lo que queremos, lo que nos hace falta.
Si lo reviento se revienta mi alma.
Y pobrecito, tiene que ir a Canadá.
¿Ves cómo flota mi globo que va a Canadá?
Al rojo vivo, a pleno en su vehemencia.
Se va al norte y quiere ir más allá,
un par de leguas, llegó a Cánada.
La hoja roja que lo escuda en su esfericidad
no tiene nada que ver en su argumento.
El viaja firme porque sólo quiere llegar
a su destino y cumplir su promesa.
Sólo él y yo sabemos
lo que queremos, lo que nos hace falta.
Si lo reviento se revienta mi alma.
Y pobrecito, tiene que ir a Canadá.
Y cuando por fin llegó a Canadá
estaba más alto que el cielo.
Cabizbajo se tuvo que volver
a flotar en su anterior humildad.
¿Ves como flota mi globo desde Canadá?
Ahí viene, corrompiendo al viento.
Lo ves campante, a mi globo desde Canadá,
me trae algo. Es algo que añoro.
Sólo él y yo sabemos
lo que queremos, lo que nos hace falta.
Si lo reviento se revienta mi alma.
Y pobrecito, tiene que volver de Canadá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario