Un día el silencio me quiso atrapar
y quiso obligarme a callar,
pero vos floreciste en mi jardín
y nunca solita me dejaste estar.
Han venido vientos oscuros y malos.
Tus pétalos me cubren en la tempestad.
Tu tallo, el apoyo de mis hombros cansados.
Tus raíces, mi verdad.
Por días y noches he jugado con vos.
La niña danzaba para la flor.
En la lluvia la abrazaba como la última vez.
Cuando salía el sol, la envolvía en besos.
No existía el temor, no existía el miedo.
Solo existían ellos dos.
Un par de lágrimas he dejado caer,
solo para que sepas que a veces soy débil.
Aunque ya me sabés, me probás y me entendés.
Tocás mi corazón y te das cuenta que florcitas crecen en él.
Es increíble la manera en la que me protegés.
En la que me miras. Con vos nada me hace mal.
Si no te diste cuenta, tus besos me causan taquicardia.
Cúmulo de mil sensaciones que jamás voy a olvidar.
Por días y noches he jugado con vos.
La niña danzaba para la flor.
En la lluvia te abrazo como la última vez.
Cuando sale el sol, te envuelvo en besos.
No existe el temor, no existe el miedo. Solo existimos nosotros dos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario